(De mis canciones favoritas de todos los tiempos...)
"Catch your dreams before
they slip away"
. . . . . . . . Rolling Stones
Maldita sea Mick... maldita sea...
.
Todo pasa...
... sabiendo esperar un poco
sábado 7 de noviembre de 2009
viernes 30 de octubre de 2009
domingo 25 de octubre de 2009
El Bosque...
(De la añoranza por el pasado...)
Y
cuando al fin de muchos años
logró regresar
descubrió con tristeza
que aquel bosque añorado
era sólo un bosque...
tal y como siempre lo había sido...
Saludos... desde el abismo...
.
Y
cuando al fin de muchos años
logró regresar
descubrió con tristeza
que aquel bosque añorado
era sólo un bosque...
tal y como siempre lo había sido...
Saludos... desde el abismo...
.
Etiquetas:
Cataclismo...,
cosas que a nadie le importan...,
Cuentos...
martes 4 de agosto de 2009
La distancia que nos separa II...
.
(De lecturas conectadas...)
Citaba yo a Marcel Proust en la entrada anterior...
"La mayoría de las personas que conocemos no nos inspiran más que indiferencia; de modo que cuando en un ser depositamos grandes posibilidades de pena o de alegría para nuestro corazón, se nos figura que pertenece a otro mundo, se envuelve en poesía, convierte nuestra vida en una gran llanura donde nosortos no apreciamos más que la distancia que de él nos separa."
Como si de algo sirviera saberlo...
¡Oh marmol! ¡Oh nieve! ¡Oh inmensa blancura
que esparces doquiera tu casta hermosura!
¡Oh tímida virgen! ¡Oh casta vestal!
¡Tú estás en la estatua de eterna belleza;
de tu hábito blanco nació la pureza,
al ángel das alas, sudario al mortal!
Cuando terminó los dos soltaron una carcajada fresca, juvenil. Era su primera risa en meses..."
"se nos figura que pertenece a otro mundo... se envuelve en poesía... de tu hábito blanco nació la pureza..."
Es increíble… sorprendente… el ensimismamiento que produce una pasión, cualquiera que esta sea… la ira, el deseo, la ambición de poder, el amor… las apuestas, el fútbol, la jardinería… cualquier pasión…
Ya no se mira, ya no se escucha, ya no se es uno ni se entiende nada fuera del objeto de la pasión…
Si bien es cierto que son estas pasiones las que permiten marcar hitos en la historia de la humanidad, e hitos en la historia individual, las más de las veces (sin que mi estadística pretenda ni vaya a cambiar nada en absoluto nada…), las más de las veces redundan, si bien, en dulces e inertes sopores, o en vigorosa y energizante, pero vacua actividad… si mal, en dolorosos, grandes e irremediables fracasos…
La pasión es una droga para quien la experimenta… se inhibe, se ciega toda otra percepción… de ahí que se insista en el objeto de la pasión contra viento y marea… no hay razonamiento ni obstáculo ni realidad que valgan… no hay golpes ni tropiesos que valgan para “cambiar”…
Sólo un fracaso rotundo, sólo “un cataclismo”, como escribe Cristina Rivera en su novela, podrían… podrían… abrir los ojos… generar un cambio… algunas veces para bien… otras, las más, creo yo, para mal… porque el apasionado no sufre, brega contento de bregar, convencido de su objetivo y de su tarea, de su pasión… y lo continuará haciendo incluso hasta su muerte habiendo vivido, “digan lo que digan los demás”, convencido y apasionado… ¿Qué mejor vida que esa?... convencido y apasionado. En cambio, si acaso recapacita, si acaso “despierta”, si acaso "entra en razón", se le abrirá “una llanura”… donde sólo se apreciará la distancia que lo separa… de todo...
De entrada siento una desilusión… una decepción… un grande y doloroso vacío… me siento perdido y sin rumbo… porque aunque todos lo decían… ¡¡Tú misma lo decías!!... y yo lo sabía… ahora se que muy en el fondo, imbécil de mí, nunca lo creí…
No te guardo rencor... porque se, o creo saber, o una parte de mi lo sabe aunque otra no lo acepte, que eres como eres... lo que eres... y se, hoy se, hoy he descubierto, que yo mismo me engañe... siempre... y si por un instante, quizás, sentí repudio para contigo, al siguiente rechacé este sentimiento para ocuparme de mí, el único culpable en todo esto...
Luego siento coraje… porque es obvio, ahora es obvio… aunque en realidad siempre lo fue… que quien se acerca a ti consigue lo que busca… y yo en cambio, imbécil de mí, no he sido, no fui capaz de alcanzar siquiera los placeres de tu cuerpo aún cuando te he deseado desde siempre con toda el alma… por haberte concebido como alguién "de otro mundo", por haberte "envuelto en poesía", por haberte hecho mi pasión...
Llegué hasta crear un poco, eso sí, sólo un poco, de rencor para con mis amigos, que todos, sin excepción, me advertían, me advierten: “ELLA NO ES PARA TI”… "QUIEN AMA CON TODO, NO SABE AMAR"... "EL AMOR DE UNO NUNCA ALCANZA PARA DOS"...
Para la mejor de ellas incluso, mis amigos y amigas (amiga común), hasta concreté un reproche en mi interior que por fortuna nunca externé:
-Esto me dices a mí y probablemente esto mismo le dices a ella; y tanto como ella te escucha, eres tú, entonces, la que obstaculiza nuestro amor…
JAJAJA…
¡¡Que ridículo…!! ¡¡Que ciego…!! ¡¡Que indigno hasta de la amistad de mis amigos…!!
Una pena…
una lástima…
un desperdicio de amor…
Que ingenuo, que infantil, que inmaduro… ¡¡Que imbécil de mí…!!
Que montón de inservibles palabras…
Que dolor… que vacío tan grande… que fría y oscura soledad…
y termina la escena en la novela de Cristina...
"... Ella lo vio directamente a los ojos, lo desnudó.
- Pobre hombre. ¿Qué clase de mujeres conocería? Tímida virgen, válgame Dios -en ese momento Joaquín supo que Diamantina nunca le pertenecería."
Me das asco... porque te amo...
Saludos... desde el abismo...
.
(De lecturas conectadas...)
Citaba yo a Marcel Proust en la entrada anterior...
"La mayoría de las personas que conocemos no nos inspiran más que indiferencia; de modo que cuando en un ser depositamos grandes posibilidades de pena o de alegría para nuestro corazón, se nos figura que pertenece a otro mundo, se envuelve en poesía, convierte nuestra vida en una gran llanura donde nosortos no apreciamos más que la distancia que de él nos separa."
Como si de algo sirviera saberlo...
Y acontecido lo que aconteció, me vino también a la memoria un fragmento de "Nadie me verá llorar", novela de Cristina Rivera Garza... mi favorita de todos los tiempos... por si no lo he escrito suficiente ya en este "blog"...
"Diamantina abrió la puerta. Llevaba puesto un vestido holgado de percal y, sobre éste, un mandil con manchas de pintura verde, amarilla. El cabello que antes había visto recogido en un moño esta vez caía libre sobre sus hombros. Los rizos negros hacían resaltar sus razgos angulares, la delicadeza de la naríz, la blancura de los dientes. Traía un libro entre las manos.
- ¿Quieres oír algo horrible, Joaquín? -sus ojos tras los quevedianos de oro estaban llenos de ironía. Todavía en el rellano de la entrada y sin esperar su respuesta Diamantina leyó algunos versos de Gutierrez Nájera con una voz exageradamente grave:¡Oh marmol! ¡Oh nieve! ¡Oh inmensa blancura
que esparces doquiera tu casta hermosura!
¡Oh tímida virgen! ¡Oh casta vestal!
¡Tú estás en la estatua de eterna belleza;
de tu hábito blanco nació la pureza,
al ángel das alas, sudario al mortal!
Cuando terminó los dos soltaron una carcajada fresca, juvenil. Era su primera risa en meses..."
"se nos figura que pertenece a otro mundo... se envuelve en poesía... de tu hábito blanco nació la pureza..."
Es increíble… sorprendente… el ensimismamiento que produce una pasión, cualquiera que esta sea… la ira, el deseo, la ambición de poder, el amor… las apuestas, el fútbol, la jardinería… cualquier pasión…
Ya no se mira, ya no se escucha, ya no se es uno ni se entiende nada fuera del objeto de la pasión…
Si bien es cierto que son estas pasiones las que permiten marcar hitos en la historia de la humanidad, e hitos en la historia individual, las más de las veces (sin que mi estadística pretenda ni vaya a cambiar nada en absoluto nada…), las más de las veces redundan, si bien, en dulces e inertes sopores, o en vigorosa y energizante, pero vacua actividad… si mal, en dolorosos, grandes e irremediables fracasos…
La pasión es una droga para quien la experimenta… se inhibe, se ciega toda otra percepción… de ahí que se insista en el objeto de la pasión contra viento y marea… no hay razonamiento ni obstáculo ni realidad que valgan… no hay golpes ni tropiesos que valgan para “cambiar”…
Sólo un fracaso rotundo, sólo “un cataclismo”, como escribe Cristina Rivera en su novela, podrían… podrían… abrir los ojos… generar un cambio… algunas veces para bien… otras, las más, creo yo, para mal… porque el apasionado no sufre, brega contento de bregar, convencido de su objetivo y de su tarea, de su pasión… y lo continuará haciendo incluso hasta su muerte habiendo vivido, “digan lo que digan los demás”, convencido y apasionado… ¿Qué mejor vida que esa?... convencido y apasionado. En cambio, si acaso recapacita, si acaso “despierta”, si acaso "entra en razón", se le abrirá “una llanura”… donde sólo se apreciará la distancia que lo separa… de todo...
De entrada siento una desilusión… una decepción… un grande y doloroso vacío… me siento perdido y sin rumbo… porque aunque todos lo decían… ¡¡Tú misma lo decías!!... y yo lo sabía… ahora se que muy en el fondo, imbécil de mí, nunca lo creí…
No te guardo rencor... porque se, o creo saber, o una parte de mi lo sabe aunque otra no lo acepte, que eres como eres... lo que eres... y se, hoy se, hoy he descubierto, que yo mismo me engañe... siempre... y si por un instante, quizás, sentí repudio para contigo, al siguiente rechacé este sentimiento para ocuparme de mí, el único culpable en todo esto...
Luego siento coraje… porque es obvio, ahora es obvio… aunque en realidad siempre lo fue… que quien se acerca a ti consigue lo que busca… y yo en cambio, imbécil de mí, no he sido, no fui capaz de alcanzar siquiera los placeres de tu cuerpo aún cuando te he deseado desde siempre con toda el alma… por haberte concebido como alguién "de otro mundo", por haberte "envuelto en poesía", por haberte hecho mi pasión...
Llegué hasta crear un poco, eso sí, sólo un poco, de rencor para con mis amigos, que todos, sin excepción, me advertían, me advierten: “ELLA NO ES PARA TI”… "QUIEN AMA CON TODO, NO SABE AMAR"... "EL AMOR DE UNO NUNCA ALCANZA PARA DOS"...
Para la mejor de ellas incluso, mis amigos y amigas (amiga común), hasta concreté un reproche en mi interior que por fortuna nunca externé:
-Esto me dices a mí y probablemente esto mismo le dices a ella; y tanto como ella te escucha, eres tú, entonces, la que obstaculiza nuestro amor…
JAJAJA…
¡¡Que ridículo…!! ¡¡Que ciego…!! ¡¡Que indigno hasta de la amistad de mis amigos…!!
Una pena…
una lástima…
un desperdicio de amor…
Que ingenuo, que infantil, que inmaduro… ¡¡Que imbécil de mí…!!
Que montón de inservibles palabras…
Que dolor… que vacío tan grande… que fría y oscura soledad…
y termina la escena en la novela de Cristina...
"... Ella lo vio directamente a los ojos, lo desnudó.
- Pobre hombre. ¿Qué clase de mujeres conocería? Tímida virgen, válgame Dios -en ese momento Joaquín supo que Diamantina nunca le pertenecería."
Me das asco... porque te amo...
Saludos... desde el abismo...
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lunes 13 de julio de 2009
La distancia que nos separa...
(De lecturas conectadas...)
"Una mujer que no era de este mundo"...
... se lee en Pedro Páramo de Juán Rulfo...
Se refiere a Susana San Juán...
-No creas. Él la quería. Estoy por decir que nunca quiso a ninguna mujer como a ésa. Ya se la entregaron sufrida y quizá loca. Tan la quiso, que se pasó el resto de sus años aplastado en un equipal, mirando el camino por donde se la habían llevado al camposanto. Le perdió interés a todo. Desalojó sus tierras y mandó quemar los enseres. Unos dicen que porque ya estaba cansado, otros que porque le agarró la desilusión; lo cierto es que echó fuera a la gente y se sentó en su equipal, cara al camino.
"Desde entonces la tierra se quedó baldía y como en ruinas. Daba pena verla llenándose de achaques con tanta plaga que la invadió en cuanto la dejaron sola. De allá para acá se consumió la gente; se desbandaron los hombres en busca de otros bebederos. Recuerdo días en que Comala se llenó de adioses y hasta nos parecía cosa alegre ir a despedir a los que se iban. Y es que se iban con intenciones de volver. Nos dejaban encargadas sus cosas y su familia. Luego algunos mandaban por la familia aunque no por sus cosas, y después parecieron olvidarse del pueblo y de nosotros, y hasta de sus cosas. Yo me quedé porque no tenía adonde ir. Otros se quedaron esperando que Pedro Páramo muriera, pues según decían les había prometido heredarles sus bienes, y con esa esperanza vivieron todavía algunos. Pero pasaron años y años y él seguía vivo, siempre allí, como un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna."
"Y ya cuando le faltaba poco para morir vinieron las guerras esas de los cristeros y la tropa echó rialada con los pocos hombres que quedaban. Fue cuando yo comencé a morirme de hambre y desde entonces nunca me volví a emparejar."
"Y todo por las ideas de don Pedro, por sus pleitos de alma. Nada más porque se le murió su mujer, la tal Susanita. Ya te has de imaginar si la quería."
...
"Esperé treinta años a que regresaras, Susana. Esperé a tenerlo todo. No solamente algo, sino todo lo que se pudiera conseguir de modo que no nos quedara ningún deseo, sólo el tuyo, el deseo de ti...."
"Sentí que se abría el cielo. Tuve ánimos de correr hacia ti. De rodearte de alegría. De llorar. Y lloré, Susana, cuando supe que al fin regresarías."
...
-¿Sabías, Fulgor, que ésa es la mujer más hermosa que se ha dado sobre la tierra? Llegué a creer que la había perdido para siempre. Pero ahora no tengo ganas de volverla a perder."
...
"... Era temprano. El mar corría y bajaba en olas. Se desprendía de su espuma y se iba, limpio, con su agua verde, en ondas calladas."
" -En el mar sólo me sé bañar desnuda -le dije. Y él me siguió el primer día, desnudo también, fosforescente al salir del mar. No había gaviotas; sólo esos pájaros que les dicen 'picos feos', que gruñen como si roncaran y después de que sale el sol desaparecen. El me siguió el primer día y se sintió solo, a pesar de estar yo allí."
- Es como si fuera un 'pico feo', uno más entre todos -me dijo-. Me gustas más en las noches, cuando estamos los dos en la misma almohada, bajo las sábanas, en la oscuridad.
" Y se fue."
"Volví yo. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos; rodea mi cintura con su brazo suave, da vuelta sobre mis senos; se abraza de mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo con él, entera. Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave poseer, sin dejar pedazo."
" Me gusta bañarme en el mar" -le dije.
"Pero él no comprende"
"Y al otro día estaba otra vez en el mar, purificándome. Entregándome en sus olas"
...
Mientras Susana San Juan se revolvía inquieta, de pie, junto a la puerta, Pedro Páramo la miraba y contaba los segundos de aquel nuevo sueño que ya duraba mucho. El aceite de la lámpara chisporreaba y la llama hacía cada vez más débil su parpadeo. Pronto se apagaría.
Si al menos fuera dolor lo que sintiera ella, y no esos sueños sin sosiego, esos interminables y agotadores sueños, él podría buscarle algún consuelo. Así pensaba Pedro Páramo, fija la vista en Susana San Juan, siguiendo cada uno de sus movimientos. ¿Qué sucedería si ella también se apagara cuando se apagara la llama de aquélla débil luz con que él la veía?
Después salió cerrando la puerta sin hacer ruido. Afuera el limpio aire de la noche despegó de Pedro Páramo la imagen de Susana San Juan.
...
Pensó en Susana San Juan. Pensó en la muchacha con la que acababa de dormir apenas un rato. Aquel pequeño cuerpo azorado y tembloroso que parecía iba a echar fuera su corazón por la boca. "Puñadito de carne", le dijo. Y se había abrazado a ella tratando de convertirla en la carne de Susana San Juan. "Una mujer que no era de este mundo."
...
Y como esta, hay tantas escenas como amores... todas similares pero todas diferentes, todas nuevas, todas inéditas... todas angustiantes... Marcel Proust nos define esta angustia al describirnos el amor entre Odette y Swan (aunque en este caso con la radical diferencia de que es un amor que llega a consolidarse) escribiendo en el libro primero, "Por el camino de Swann", de su novela "En busca del tiempo perdido" lo siguiente:
"La mayoría de las personas que conocemos no nos inspiran más que indiferencia; de modo que cuando en un ser depositamos grandes posibilidades de pena o de alegría para nuestro corazón, se nos figura que pertenece a otro mundo, se envuelve en poesía, convierte nuestra vida en una gran llanura donde nosortos no apreciamos más que la distancia que de él nos separa."
Como si de algo sirviera saberlo...
...
"Había una luna grande en medio del mundo. Se me perdían los ojos mirándote. Los rayos de la luna filtrándose sobre tu cara. No me cansaba de ver esa aparición que eras tú. Suave, restregada de luna; tu boca abullonada, humedecida, irisada de estrellas; tu cuerpo transparentándose en el agua de la noche. Susana, Susana San Juan."
...
Saludos...
desde el abismo...
.
"Una mujer que no era de este mundo"...
... se lee en Pedro Páramo de Juán Rulfo...
Se refiere a Susana San Juán...
-No creas. Él la quería. Estoy por decir que nunca quiso a ninguna mujer como a ésa. Ya se la entregaron sufrida y quizá loca. Tan la quiso, que se pasó el resto de sus años aplastado en un equipal, mirando el camino por donde se la habían llevado al camposanto. Le perdió interés a todo. Desalojó sus tierras y mandó quemar los enseres. Unos dicen que porque ya estaba cansado, otros que porque le agarró la desilusión; lo cierto es que echó fuera a la gente y se sentó en su equipal, cara al camino.
"Desde entonces la tierra se quedó baldía y como en ruinas. Daba pena verla llenándose de achaques con tanta plaga que la invadió en cuanto la dejaron sola. De allá para acá se consumió la gente; se desbandaron los hombres en busca de otros bebederos. Recuerdo días en que Comala se llenó de adioses y hasta nos parecía cosa alegre ir a despedir a los que se iban. Y es que se iban con intenciones de volver. Nos dejaban encargadas sus cosas y su familia. Luego algunos mandaban por la familia aunque no por sus cosas, y después parecieron olvidarse del pueblo y de nosotros, y hasta de sus cosas. Yo me quedé porque no tenía adonde ir. Otros se quedaron esperando que Pedro Páramo muriera, pues según decían les había prometido heredarles sus bienes, y con esa esperanza vivieron todavía algunos. Pero pasaron años y años y él seguía vivo, siempre allí, como un espantapájaros frente a las tierras de la Media Luna."
"Y ya cuando le faltaba poco para morir vinieron las guerras esas de los cristeros y la tropa echó rialada con los pocos hombres que quedaban. Fue cuando yo comencé a morirme de hambre y desde entonces nunca me volví a emparejar."
"Y todo por las ideas de don Pedro, por sus pleitos de alma. Nada más porque se le murió su mujer, la tal Susanita. Ya te has de imaginar si la quería."
...
"Esperé treinta años a que regresaras, Susana. Esperé a tenerlo todo. No solamente algo, sino todo lo que se pudiera conseguir de modo que no nos quedara ningún deseo, sólo el tuyo, el deseo de ti...."
"Sentí que se abría el cielo. Tuve ánimos de correr hacia ti. De rodearte de alegría. De llorar. Y lloré, Susana, cuando supe que al fin regresarías."
...
-¿Sabías, Fulgor, que ésa es la mujer más hermosa que se ha dado sobre la tierra? Llegué a creer que la había perdido para siempre. Pero ahora no tengo ganas de volverla a perder."
...
"... Era temprano. El mar corría y bajaba en olas. Se desprendía de su espuma y se iba, limpio, con su agua verde, en ondas calladas."
" -En el mar sólo me sé bañar desnuda -le dije. Y él me siguió el primer día, desnudo también, fosforescente al salir del mar. No había gaviotas; sólo esos pájaros que les dicen 'picos feos', que gruñen como si roncaran y después de que sale el sol desaparecen. El me siguió el primer día y se sintió solo, a pesar de estar yo allí."
- Es como si fuera un 'pico feo', uno más entre todos -me dijo-. Me gustas más en las noches, cuando estamos los dos en la misma almohada, bajo las sábanas, en la oscuridad.
" Y se fue."
"Volví yo. Volvería siempre. El mar moja mis tobillos y se va; moja mis rodillas, mis muslos; rodea mi cintura con su brazo suave, da vuelta sobre mis senos; se abraza de mi cuello; aprieta mis hombros. Entonces me hundo con él, entera. Me entrego a él en su fuerte batir, en su suave poseer, sin dejar pedazo."
" Me gusta bañarme en el mar" -le dije.
"Pero él no comprende"
"Y al otro día estaba otra vez en el mar, purificándome. Entregándome en sus olas"
...
Mientras Susana San Juan se revolvía inquieta, de pie, junto a la puerta, Pedro Páramo la miraba y contaba los segundos de aquel nuevo sueño que ya duraba mucho. El aceite de la lámpara chisporreaba y la llama hacía cada vez más débil su parpadeo. Pronto se apagaría.
Si al menos fuera dolor lo que sintiera ella, y no esos sueños sin sosiego, esos interminables y agotadores sueños, él podría buscarle algún consuelo. Así pensaba Pedro Páramo, fija la vista en Susana San Juan, siguiendo cada uno de sus movimientos. ¿Qué sucedería si ella también se apagara cuando se apagara la llama de aquélla débil luz con que él la veía?
Después salió cerrando la puerta sin hacer ruido. Afuera el limpio aire de la noche despegó de Pedro Páramo la imagen de Susana San Juan.
...
Pensó en Susana San Juan. Pensó en la muchacha con la que acababa de dormir apenas un rato. Aquel pequeño cuerpo azorado y tembloroso que parecía iba a echar fuera su corazón por la boca. "Puñadito de carne", le dijo. Y se había abrazado a ella tratando de convertirla en la carne de Susana San Juan. "Una mujer que no era de este mundo."
...
Y como esta, hay tantas escenas como amores... todas similares pero todas diferentes, todas nuevas, todas inéditas... todas angustiantes... Marcel Proust nos define esta angustia al describirnos el amor entre Odette y Swan (aunque en este caso con la radical diferencia de que es un amor que llega a consolidarse) escribiendo en el libro primero, "Por el camino de Swann", de su novela "En busca del tiempo perdido" lo siguiente:
"La mayoría de las personas que conocemos no nos inspiran más que indiferencia; de modo que cuando en un ser depositamos grandes posibilidades de pena o de alegría para nuestro corazón, se nos figura que pertenece a otro mundo, se envuelve en poesía, convierte nuestra vida en una gran llanura donde nosortos no apreciamos más que la distancia que de él nos separa."
Como si de algo sirviera saberlo...
...
"Había una luna grande en medio del mundo. Se me perdían los ojos mirándote. Los rayos de la luna filtrándose sobre tu cara. No me cansaba de ver esa aparición que eras tú. Suave, restregada de luna; tu boca abullonada, humedecida, irisada de estrellas; tu cuerpo transparentándose en el agua de la noche. Susana, Susana San Juan."
...
Saludos...
desde el abismo...
.
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Sólo letras...
viernes 5 de junio de 2009
Espejismos y continuaciones...
(De la lokura... )
Yo mismo temo a veces
que nada haya existido
que mi memoria mienta,
que cada vez y siempre
-puesto que yo he cambiado-
cambie lo que he perdido.
Liber Faco
...
despierte
d'este maldito sueño
se vaya
lo que nunca ha llegado
pierda
lo que nunca he encontrado
olvide
lo que nunca pasó...
Yo
.
Yo mismo temo a veces
que nada haya existido
que mi memoria mienta,
que cada vez y siempre
-puesto que yo he cambiado-
cambie lo que he perdido.
Liber Faco
...
despierte
d'este maldito sueño
se vaya
lo que nunca ha llegado
pierda
lo que nunca he encontrado
olvide
lo que nunca pasó...
Yo
.
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martes 19 de mayo de 2009
Pausa...
(De lo que es...)
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.
Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
"A la izquierda del Roble"
(fragmento)
Mario Benedetti... qepd
.
No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.
Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.
"A la izquierda del Roble"
(fragmento)
Mario Benedetti... qepd
.
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