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Un legítimo suicida sabe que el resto de lo que "fue bueno mientras duró", junto con el resto de "lo que nunca fue" son mitades que terminan completando un amargo y diario total...
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... sabiendo esperar un poco
lunes, 7 de enero de 2008
jueves, 3 de enero de 2008
Érase una vez...
(De un día de trabajo...)
... circulaba yo en mi elefante azul... alrededor del medio día, por las calles de la ciudad de México... el clima caluroso, el tráfico caótico usual... con la consecuente generalizada desesperación.... mi pasajero ensimismado en "sus cosas"... y sin embargo yo estaba en una de mis etapas de extraña serenidad que me ocasionan días de trabajo excesivo, poco antes de "tronar"... manejaba pues con una resignada calma, como viendo todo a través de una ventana que me aislaba de todo y de todos...
Veía sin ver a la gente que caminaba incómoda a causa del calor en sus ropas de trabajo... veía yo los semblantes brillosos de sudor de los otros conductores... veía pues como de costumbre, la vida pasar...
Y precisamente pasando al lado de un pequeño parque vi un indigente harapiento... sucio... desagradable a la vista... pero su semblante me despertó del letargo y me provocó un calosfrío... un nudo en la garganta... un calor extraño en las orejas... una lágrima que resbaló por mi mejilla... y finalmente una sonrisa liberadora...
La expresión del indigente era de tal tranquilidad, que chocaba con el resto del entorno... recostado placidamente a la sombra de un árbol... su desenfado, su regalo, su relajada miseria desafiaba todo órden en el mundo...
Mientras pasaba a su lado no pude despegarle los ojos... pero no volteé la cara... con la mirada al frente me mordí fuertemente un labio y hundí mi elefante azul en la mar de autos...
Saludos...
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... circulaba yo en mi elefante azul... alrededor del medio día, por las calles de la ciudad de México... el clima caluroso, el tráfico caótico usual... con la consecuente generalizada desesperación.... mi pasajero ensimismado en "sus cosas"... y sin embargo yo estaba en una de mis etapas de extraña serenidad que me ocasionan días de trabajo excesivo, poco antes de "tronar"... manejaba pues con una resignada calma, como viendo todo a través de una ventana que me aislaba de todo y de todos...
Veía sin ver a la gente que caminaba incómoda a causa del calor en sus ropas de trabajo... veía yo los semblantes brillosos de sudor de los otros conductores... veía pues como de costumbre, la vida pasar...
Y precisamente pasando al lado de un pequeño parque vi un indigente harapiento... sucio... desagradable a la vista... pero su semblante me despertó del letargo y me provocó un calosfrío... un nudo en la garganta... un calor extraño en las orejas... una lágrima que resbaló por mi mejilla... y finalmente una sonrisa liberadora...
La expresión del indigente era de tal tranquilidad, que chocaba con el resto del entorno... recostado placidamente a la sombra de un árbol... su desenfado, su regalo, su relajada miseria desafiaba todo órden en el mundo...
Mientras pasaba a su lado no pude despegarle los ojos... pero no volteé la cara... con la mirada al frente me mordí fuertemente un labio y hundí mi elefante azul en la mar de autos...
Saludos...
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jueves, 27 de diciembre de 2007
Legítimo Suicida...
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Un legítimo Suicida tiene siempre presente que la luz es invisible, que sólo es posible ver su reflejo sobre los objetos que ilumina...
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Un legítimo Suicida tiene siempre presente que la luz es invisible, que sólo es posible ver su reflejo sobre los objetos que ilumina...
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miércoles, 26 de diciembre de 2007
Preguntas...
(De las reuniones familiares...)
No me preguntes quién soy que no lo sé
ni de dónde me viene esta serenidad
que es de no pensar en ella
No preguntes cómo me va
que nunca me lo cuestiono
ni si acaso no quiero ser feliz
que rotundamente no
¿Por qué?
Maldita sea
Ahora tendré que empezar
empezar otra vez...
Saludos...
No me preguntes quién soy que no lo sé
ni de dónde me viene esta serenidad
que es de no pensar en ella
No preguntes cómo me va
que nunca me lo cuestiono
ni si acaso no quiero ser feliz
que rotundamente no
¿Por qué?
Maldita sea
Ahora tendré que empezar
empezar otra vez...
Saludos...
lunes, 24 de diciembre de 2007
Luvina...
(De "El Llano En Llamas"...)
Dije Copala...
y Copala es un pueblo del estado mexicano de Oaxaca, muy cerca de Putla, donde nació mi padre... más cerca aún de El Rosario, donde se crió... hasta que decidió venirse a la capital... ahora sí muy lejos, tanto que ya nunca regresó por allá hasta que la venganza lo llamó... venganza que por fortuna se le murió al ver que ya no valía la pena seguirla cargando... pero esa es otra historia...
Dije Copala pues, que aunque tiene muy lo suyo, no es como Comala, al que quise referirme. Y más aún, quise decir Comala fallando el pensamiento que de pronto me resultó con esta como ansiedad añorando el recuerdo de Luvina... del que me acordé poco después...
"- Por cualquier lado que se le mire, Luvina es un lugar muy triste. Usted que va para allá se dará cuenta. Yo diría que es el lugar donde anida la tristeza. Donde no se conoce la sonrisa, como si a toda la gente le hubieran entablado la cara. Y usted, si quiere, puede ver esa tristeza a la hora que quiera. El aire que allí sopla la revuelve, pero no se la lleva nunca. Está allí como si allí hubiera nacido. Y hasta se puede probar y sentir, porque está siempre encima de uno, apretada contra de uno, y porque es oprimente como una gran cataplasma sobre la viva carne del corazón."
"Luvina", Juán Rulfo, fragmento...
Saludos...
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Dije Copala...
y Copala es un pueblo del estado mexicano de Oaxaca, muy cerca de Putla, donde nació mi padre... más cerca aún de El Rosario, donde se crió... hasta que decidió venirse a la capital... ahora sí muy lejos, tanto que ya nunca regresó por allá hasta que la venganza lo llamó... venganza que por fortuna se le murió al ver que ya no valía la pena seguirla cargando... pero esa es otra historia...
Dije Copala pues, que aunque tiene muy lo suyo, no es como Comala, al que quise referirme. Y más aún, quise decir Comala fallando el pensamiento que de pronto me resultó con esta como ansiedad añorando el recuerdo de Luvina... del que me acordé poco después...
"- Por cualquier lado que se le mire, Luvina es un lugar muy triste. Usted que va para allá se dará cuenta. Yo diría que es el lugar donde anida la tristeza. Donde no se conoce la sonrisa, como si a toda la gente le hubieran entablado la cara. Y usted, si quiere, puede ver esa tristeza a la hora que quiera. El aire que allí sopla la revuelve, pero no se la lleva nunca. Está allí como si allí hubiera nacido. Y hasta se puede probar y sentir, porque está siempre encima de uno, apretada contra de uno, y porque es oprimente como una gran cataplasma sobre la viva carne del corazón."
"Luvina", Juán Rulfo, fragmento...
Saludos...
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viernes, 21 de diciembre de 2007
El Balajú
(De un Son Veracruzano...)
"Vámonos a navegar
suave como fluye'l río
suave como fluye'l río
vámonos a navegar
Y no trates de llevar
a contracorriente'l navío
Vámonos a navegar
suave como fluye'l río
suave como fluye'l río
vámonos a navegar..."
(Fragmento de una versión del grupo "Los Parientes")
Saludos...
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"Vámonos a navegar
suave como fluye'l río
suave como fluye'l río
vámonos a navegar
Y no trates de llevar
a contracorriente'l navío
Vámonos a navegar
suave como fluye'l río
suave como fluye'l río
vámonos a navegar..."
(Fragmento de una versión del grupo "Los Parientes")
Saludos...
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jueves, 20 de diciembre de 2007
Epitafio...
De mi libro favorito de todos los tiempos...
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Aquí estás ya...
tras la lucha impía
en que romper al cabo conseguiste
la cárcel que al dolor te retenía.
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Saludos...
("Nadie Me Verá Llorar",
Cristina Ribera Garza)
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Aquí estás ya...
tras la lucha impía
en que romper al cabo conseguiste
la cárcel que al dolor te retenía.
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Saludos...
("Nadie Me Verá Llorar",
Cristina Ribera Garza)
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