(De relámpagos mágicos...)
Se me ocurre que a veces la mala suerte consiste en tener la inesperada fortuna de hallar un tesoro mágico, fugáz, inaprensible, que acaso sólo dura lo necesario para fijar el recuerdo y extrañarlo dolorosamente por el resto de nuestra vida...
Saludos...
-
... sabiendo esperar un poco
viernes, 28 de septiembre de 2007
Sigue lloviendo...
(De la lluvia y el paraíso...)
Me había resignado al fin de las lluvias, pero amanecimos inmersos en una nube de gotitas diminutas, de esas que se resisten a caer... Si acaso creyera en un paraíso, lo creería así...
Saludos...
Me había resignado al fin de las lluvias, pero amanecimos inmersos en una nube de gotitas diminutas, de esas que se resisten a caer... Si acaso creyera en un paraíso, lo creería así...
Saludos...
.
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miércoles, 26 de septiembre de 2007
Estulticia...
(De mi deporte favorito...)
Dices que, de alguna manera, algunas veces, encuentras placer en el dolor físico… me imagino que debes referirte al dolor que puedes controlar… que puedes suspender a voluntad… me imagino que a eso te refieres…
Pues de manera similar pareciera que yo gusto del desamor… del dolor que produce el desamor… y es que llega un momento en que la vertiginosa y accidentada caída del desamor, ese dolor angustiante que cuando parece que se va te sorprende de nuevo… insomne, firme, que te zumba en la cabeza y que se te aloja en la garganta… llega un momento, decía, en que da lugar a un oscuro y silente paraje, enorme y solitario donde acaso se puede, al menos, estar tranquilo… descansar en paz… una paz dolorosa, de acuerdo, pero paz al fin…
Y dije “pareciera”, porque no me atrevo a reconocer, a aceptar que así sea, o así tenga que ser todas las veces que suceda, sólo porque así ha sido hasta ahora…
pero por otro lado, el patrón es marcadísimo… la relación empieza normal… y de pronto resulta que algo no concuerda con el guión que establece mi absurda y disparada fantasía… entonces inicia la caída… las discordancias crecen dando lugar a motivos “sólidos” que impiden continuar… el dolor crece también… por supuesto que la lucha, la caída y la derrota se dan en solitario… no me preguntes porqué… acaso porque sea un placer que se disfruta más en solitaria intimidad… acaso sea avaricia… Así hasta que “entiendo” la situación… así hasta que asimilo y acepto los “sólidos” motivos… así hasta que termino víctima mártir de una injusticia… así hasta que prefiero marcharme antes que aceptar migajas… o antes que siga yo intentando imposibles, o antes que pierda mi tiempo si no me saben valorar… orgullo… falso orgullo… o por lo menos sobreprotegido orgullo…
Me alejo y termino sólo… tranquilo… intacto… lamiéndome las supuestas heridas… gustando su amargo sabor… impidiendo que cicatricen… disfrutando de ese dolor mucho más grande pero mucho menos escandaloso… como sumergido en una masa opaca, espesa, pesada, muy pesada, pero suave… y fresca… y perenne… dolor… estulticia...
Dices que, de alguna manera, algunas veces, encuentras placer en el dolor físico… me imagino que debes referirte al dolor que puedes controlar… que puedes suspender a voluntad… me imagino que a eso te refieres…
Pues de manera similar pareciera que yo gusto del desamor… del dolor que produce el desamor… y es que llega un momento en que la vertiginosa y accidentada caída del desamor, ese dolor angustiante que cuando parece que se va te sorprende de nuevo… insomne, firme, que te zumba en la cabeza y que se te aloja en la garganta… llega un momento, decía, en que da lugar a un oscuro y silente paraje, enorme y solitario donde acaso se puede, al menos, estar tranquilo… descansar en paz… una paz dolorosa, de acuerdo, pero paz al fin…
Y dije “pareciera”, porque no me atrevo a reconocer, a aceptar que así sea, o así tenga que ser todas las veces que suceda, sólo porque así ha sido hasta ahora…
pero por otro lado, el patrón es marcadísimo… la relación empieza normal… y de pronto resulta que algo no concuerda con el guión que establece mi absurda y disparada fantasía… entonces inicia la caída… las discordancias crecen dando lugar a motivos “sólidos” que impiden continuar… el dolor crece también… por supuesto que la lucha, la caída y la derrota se dan en solitario… no me preguntes porqué… acaso porque sea un placer que se disfruta más en solitaria intimidad… acaso sea avaricia… Así hasta que “entiendo” la situación… así hasta que asimilo y acepto los “sólidos” motivos… así hasta que termino víctima mártir de una injusticia… así hasta que prefiero marcharme antes que aceptar migajas… o antes que siga yo intentando imposibles, o antes que pierda mi tiempo si no me saben valorar… orgullo… falso orgullo… o por lo menos sobreprotegido orgullo…
Me alejo y termino sólo… tranquilo… intacto… lamiéndome las supuestas heridas… gustando su amargo sabor… impidiendo que cicatricen… disfrutando de ese dolor mucho más grande pero mucho menos escandaloso… como sumergido en una masa opaca, espesa, pesada, muy pesada, pero suave… y fresca… y perenne… dolor… estulticia...
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martes, 25 de septiembre de 2007
Con cargo a tu recibo telefónico...
(de los servícios por teléfono...)
- Por un tiempo me estuvieron acediando para ofrecerme el servicio de Larga Distancia de ATT (léase "ei, ti and ti", lo cual me da una punzada como si mordiera de pronto una piedrita oculta en un bocado), para lo cual seguian la estrategia de decir, como si fuese algo realmente anómalo, que "su línea aparece como dada de baja de nuestro sistema"... y mientras que yo trataba de explicar que nunca me había dado de alta, me soltaban todas las maravillas, beneficios, bondades y ahorros que me perdía de no contratar, perdón, de no restaurar el servicio ATT... a la tercera vez tuve a bien preparar una contraofensiva que me dio excelentes resultados...
- ¿Dado de baja?, ¡¡Perfecto!! Déjelo así...
- En otra ocasión, me llamaron para ofrecerme un servicio médico telefónico (???). El operador tenía acento argentino (mi hermano me explicó que el "call center" -¡ouch!-(lease el centro telefónico desde donde un ejército de operadoras y operadores realizan las llamadas de "marketing" -¡Que diantre con tanto extrangerismo!- de atención y, o servicio a cliéntes, reservaciones, pedidos, "Hot Line" -¡Ouch! o lo que se ofrezca, y que puede estar en el otro lado del mundo, aún cuando tú sólo estés pidiendo una pizza a domicilio al establecimiento que se encuentra a tres cuadras de tu casa... -¡ooooohhhh!)
El operador tenía pues acento argentino, pero lo sorprendente era su habilidad para reducir a un mínimo tal el pequeño espacio entre cada palabra que pronunciaba, que me era imposible intervenir para cortarlo... al final, y sin saber cómo ni cuando, terminó diciendo algo así como...
-Muy bien señor Guillermo, todo arreglado, gracias por su atención... (y cuelga)
Yo quedé un tanto perplejo y no entendí si esa despedida significaba acaso que de alguna extraña manera el operador habría interpretado (astuta y maliciosamente por supuesto) que yo había accedido a contratar su servicio... Tuve pues que llamar a mi compañia telefónica para indicar que rechazaba cualquier posible cargo por un servicio medico telefónico (???), y tuve, además, que llamar a un "CENTRO TELEFÓNICO" para cancelar cualquier posible contrato que me hubiesen tramitado por dicho servicio... y revisar meticulosamente el recibo mensual del teléfono por algunos meses hasta sentirme seguro que no me habían embaucado...
Saludos...
- Por un tiempo me estuvieron acediando para ofrecerme el servicio de Larga Distancia de ATT (léase "ei, ti and ti", lo cual me da una punzada como si mordiera de pronto una piedrita oculta en un bocado), para lo cual seguian la estrategia de decir, como si fuese algo realmente anómalo, que "su línea aparece como dada de baja de nuestro sistema"... y mientras que yo trataba de explicar que nunca me había dado de alta, me soltaban todas las maravillas, beneficios, bondades y ahorros que me perdía de no contratar, perdón, de no restaurar el servicio ATT... a la tercera vez tuve a bien preparar una contraofensiva que me dio excelentes resultados...
- ¿Dado de baja?, ¡¡Perfecto!! Déjelo así...
- En otra ocasión, me llamaron para ofrecerme un servicio médico telefónico (???). El operador tenía acento argentino (mi hermano me explicó que el "call center" -¡ouch!-(lease el centro telefónico desde donde un ejército de operadoras y operadores realizan las llamadas de "marketing" -¡Que diantre con tanto extrangerismo!- de atención y, o servicio a cliéntes, reservaciones, pedidos, "Hot Line" -¡Ouch! o lo que se ofrezca, y que puede estar en el otro lado del mundo, aún cuando tú sólo estés pidiendo una pizza a domicilio al establecimiento que se encuentra a tres cuadras de tu casa... -¡ooooohhhh!)
El operador tenía pues acento argentino, pero lo sorprendente era su habilidad para reducir a un mínimo tal el pequeño espacio entre cada palabra que pronunciaba, que me era imposible intervenir para cortarlo... al final, y sin saber cómo ni cuando, terminó diciendo algo así como...
-Muy bien señor Guillermo, todo arreglado, gracias por su atención... (y cuelga)
Yo quedé un tanto perplejo y no entendí si esa despedida significaba acaso que de alguna extraña manera el operador habría interpretado (astuta y maliciosamente por supuesto) que yo había accedido a contratar su servicio... Tuve pues que llamar a mi compañia telefónica para indicar que rechazaba cualquier posible cargo por un servicio medico telefónico (???), y tuve, además, que llamar a un "CENTRO TELEFÓNICO" para cancelar cualquier posible contrato que me hubiesen tramitado por dicho servicio... y revisar meticulosamente el recibo mensual del teléfono por algunos meses hasta sentirme seguro que no me habían embaucado...
Saludos...
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sábado, 15 de septiembre de 2007
Lluvia...
(De analogías...)
- "... Al encontrarte con un chaparrón repentino, intentas no mojarte y te pones a correr. Aunque corras por debajo de las cornisas de las casas sigues mojándote. Si lo tienes claro desde el principio, no habrá sorpresas... aunque te mojarás igual. Este concepto se puede aplicar a todas las cosas."
- ¿sabes?
desde siempre he tenido cierta fascinación por la lluvia... bueno... creo que todos...
El caso es que me gusta mojarme de lluvia... pero no lo hago con frecuencia... por no mojar mi ropa... (si estuviera desnudo)...
me gusta mojarme pero no lo hago por cuidar lo que tengo... una de dos... o me desprendo de lo que tengo y disfruto de lo que me gusta, o me aguanto y continuo igual... sea cual sea mi decisión será por "libre albedrío" y por consiguiente no debe haber culpables... ni resentimientos con nadie... conmigo...
¿nostalgias?... bueno, hay quienes hasta las disfrutamos...
- "... ¿Sabes?... Ya no corro cuando llueve, aunque parece que algunos se empeñen en darme un paraguas para que no me moje... La nostalgia se disfruta si no te duele... y yo en este momento he aprendido a disfrutarla.
"Libre Aalbedrío" es una bonita palabra, igual que "utopía" ;)
Saludos...
-
- "... Al encontrarte con un chaparrón repentino, intentas no mojarte y te pones a correr. Aunque corras por debajo de las cornisas de las casas sigues mojándote. Si lo tienes claro desde el principio, no habrá sorpresas... aunque te mojarás igual. Este concepto se puede aplicar a todas las cosas."
- ¿sabes?
desde siempre he tenido cierta fascinación por la lluvia... bueno... creo que todos...
El caso es que me gusta mojarme de lluvia... pero no lo hago con frecuencia... por no mojar mi ropa... (si estuviera desnudo)...
me gusta mojarme pero no lo hago por cuidar lo que tengo... una de dos... o me desprendo de lo que tengo y disfruto de lo que me gusta, o me aguanto y continuo igual... sea cual sea mi decisión será por "libre albedrío" y por consiguiente no debe haber culpables... ni resentimientos con nadie... conmigo...
¿nostalgias?... bueno, hay quienes hasta las disfrutamos...
- "... ¿Sabes?... Ya no corro cuando llueve, aunque parece que algunos se empeñen en darme un paraguas para que no me moje... La nostalgia se disfruta si no te duele... y yo en este momento he aprendido a disfrutarla.
"Libre Aalbedrío" es una bonita palabra, igual que "utopía" ;)
Saludos...
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domingo, 12 de agosto de 2007
Historias de papel...
(Del encanto de las cartas de papel...)
Hola, hola...
Recién hará unas 3 semanas, tuve un raro contacto con una de esas cartas anacrónicas; sí, de esas que se escriben de puño y letra; de las que se meten en un sobre y se mandan por correo; de las que generan esa angustiosa esperanza; de las que rápidamente ha sustituído la Internet...
Una amiga, que muy poco veo, me invitó a la fiesta de tres años de la niña de una madre soltera, amiga suya, a la cual yo no conocía...
Ella, Mercedes, viajó a los Estados Unidos en calidad de inmigrante ilegal y trabajó un tiempo por allá... conoció a un muchacho, se enamoró, concibió a Sofía y regresó a México... Y ese día celebrábamos los tres años de la niña...
- Lo único que trajo consigo fue a Sofía...
Mi amiga me había dado a guardar un sobre para entregárselo a Mercedes, la madre... al hacerlo, me enteré que era una carta que había sido devuelta por no haber sido posible hacerla llegar al destinatario...
- Yo le digo que ya no tiene caso, pero ella se empeña en escribirle...
Me permitieron revisarla y, además de faltarle el número de apartamento de un edificio en la ciudad de Los Angeles, noté que la dirección en sí estaba mal escrita... Ya no recuerdo bien cómo fue que me encontré al día siguiente cambiando de sobre la carta de una casi desconocída para enviarla a una dirección que me permitieron cambiar sin estar plenamente seguro de si mis cambios sugeridos eran correctos...
Por supuesto que no leí el contenido del texto, pero al cambiarla de sobre, no pude dejar de notar que contenía una foto de Mercedes y Sofía, y tampoco pude dejar de notar un aroma que me pareció de rosas...
Terminé de escribir la dirección, compré las estampillas, las pegué, deposité la carta en el buzón correspondiente, y salí de la oficina de correos sin voltear atrás... con un apresuramiento injustificado... sintiendo una extraña mezcla de gratitud, solidaridad, nostalgia... y creo que hasta un poco de coraje (indignación) y algo de... envidia...
Los medios cambian... pero las historias siguen siendo las mismas...
Saludos...
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Hola, hola...
Recién hará unas 3 semanas, tuve un raro contacto con una de esas cartas anacrónicas; sí, de esas que se escriben de puño y letra; de las que se meten en un sobre y se mandan por correo; de las que generan esa angustiosa esperanza; de las que rápidamente ha sustituído la Internet...
Una amiga, que muy poco veo, me invitó a la fiesta de tres años de la niña de una madre soltera, amiga suya, a la cual yo no conocía...
Ella, Mercedes, viajó a los Estados Unidos en calidad de inmigrante ilegal y trabajó un tiempo por allá... conoció a un muchacho, se enamoró, concibió a Sofía y regresó a México... Y ese día celebrábamos los tres años de la niña...
- Lo único que trajo consigo fue a Sofía...
Mi amiga me había dado a guardar un sobre para entregárselo a Mercedes, la madre... al hacerlo, me enteré que era una carta que había sido devuelta por no haber sido posible hacerla llegar al destinatario...
- Yo le digo que ya no tiene caso, pero ella se empeña en escribirle...
Me permitieron revisarla y, además de faltarle el número de apartamento de un edificio en la ciudad de Los Angeles, noté que la dirección en sí estaba mal escrita... Ya no recuerdo bien cómo fue que me encontré al día siguiente cambiando de sobre la carta de una casi desconocída para enviarla a una dirección que me permitieron cambiar sin estar plenamente seguro de si mis cambios sugeridos eran correctos...
Por supuesto que no leí el contenido del texto, pero al cambiarla de sobre, no pude dejar de notar que contenía una foto de Mercedes y Sofía, y tampoco pude dejar de notar un aroma que me pareció de rosas...
Terminé de escribir la dirección, compré las estampillas, las pegué, deposité la carta en el buzón correspondiente, y salí de la oficina de correos sin voltear atrás... con un apresuramiento injustificado... sintiendo una extraña mezcla de gratitud, solidaridad, nostalgia... y creo que hasta un poco de coraje (indignación) y algo de... envidia...
Los medios cambian... pero las historias siguen siendo las mismas...
Saludos...
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martes, 24 de julio de 2007
sobre el tallo de la flor...
(de la dicha y el dolor...)
No tengo nada contra la espina de la rosa
pero otra cosa es aprender a golpes
cuando el dolor te dura el resto de la vida
cuando saber lo que tenías
sólo es posible cuando no habrás de volverlo a ver
cuando en la gramática de ser feliz
no existen los presentes
si no sólo futuros angustiosos y desolados pasados
cuando todo sube
como si nunca fuese a sucumbir
ante la ley de gravedad
No tengo nada contra los que gustan de la rosa
pero no me pidan explicación
si en cerrando los ojos
aprieto fuerte mis puños
sobre el tallo de la flor...
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