... sabiendo esperar un poco

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sábado, 26 de febrero de 2011

Dice aquí...
(De las experiencias que forman la persona...)

Océano mar... Continuación...

Dice aquí...

"Suspendida sobre la última cornisa del mundo, a un paso del fin del mar, la posada Almayer dejaba que la oscuridad, una noche más, enmudeciera poco a poco los colores de sus muros, y de la tierra toda y del océano entero. Parecía -allí tan solitaria- como olvidada. Casi como si una procesión de posadas, de todo tipo, hubiera pasado un día por allí, bordeando el mar, y de entre todas se hubiera separado una, por cansancio y, dejando que pasaran a su lado sus compañeras de viaje, hubiera decidido pararse sobre aquel barrunto de colina, rindiéndose a su propia debilidad, reclinando la cabeza y esperando el final. Así era la posada Almayer. Tenía esa belleza de la que sólo los vencidos son capaces. Y la limpidez de las cosas débiles. Y la soledad perfecta de lo que se ha perdido."

Océano mar; Alessandro Baricco; Anagrama...

(... lo considero hermosísimo. Una prosa poética llena de magia, de profunda reflexión contemplativa, de dulce fantasía y amarga verdad. Ojala puedan leerlo...)

El fragmento lo escribí como parte de un comentario a un blog que solía visitar ( www.elperfumedelasmoreras.blogspot.com ) por encontrar en él imágenes y textos que me generaban emociones no fáciles de describir, y que me han venido a la memoria con mucha frecuencia cuando leo las páginas de este libro... el resto del comentario dice...

Ya no te había visitado Tesa... pero tus fotografías y tus textos me transmitieron emociones que, aún sin saberlo en primera instancia, ahora lo se, se integraron a mí y forman ya parte de mi persona de suerte que, como dicen, ahora no es posible distinguir dónde termino yo y dónde comienzan ellas y viceversa...
Leo el texto que transcribo y la lectura se adorna con el recuerdo de algunas de las imágenes, y textos, que he visto y leído en este sitio tuyo... Es la misma sensación la que me produce la lectura de estos, y otros muchos renglones de este libro, y la de imágenes y textos de por aquí...
Y se me ha ocurrido que es entonces probable, sólo probable, que de esta manera y por este hecho que a mí me sucede, haya alguna conexión entre el libro y tú... que quizás, si no lo has hecho ya (y me agradaría que no), te emocionara tanto como a mí su descubrimiento y lectura...

Con mis mejores deseos... Tesa...

Saludos... desde el abismo...
.

sábado, 19 de febrero de 2011

Dice Aquí...

(De la esperanza...)

Océano mar... continuación...

Dice aquí...

"Bartleboom... El cree que en alguna parte, por el mundo, encontrará algún día a una mujer que, desde siempre, es -su- mujer... Casi cada día, desde hace ya años, toma la pluma y le escribe... El cree que cuando se encuentren será hermoso depositar en su regazo una caja de caoba repleta de cartas y decirle
- Te esperaba
Ella abrirá la caja y lentamente, cuando quiera, leerá las cartas una a una y retrocediendo por un kilométrico hilo de tinta azul recobrará los años -los días, los instantes- que ese hombre, incluso antes de conocerla, ya le había regalado. O tal vez, más sencillamente, volcará la caja y, atónita ante aquella divertida nevada de cartas, sonreirá diciéndole a ese hombre
- Tú estás loco.
Y lo amará por siempre..."

El cree... Bartleboom...

La esperanza es el motor... o quizás es el combustible del motor que mueve la vida...
La esperanza es el fuego... o quizás es la leña que arde el fuego de la vida...

Según se considere...

La esperanza mueve al mundo...

Pero la esperanza muchas veces es cruel... engañosa... traidora...

La esperanza te sonríe, te mordisquea los tobillos, "en verdes praderas te hace reposar y hacia fuentes tranquilas te conduce para reparar tus fuerzas"... te arrea hacia un corral... o al matadero...

Aunque el final, final... después de todo... quizás sea un precio justo por el solo viaje... por el solo hecho de "creer"... por el solo hecho de haber creído...

Según se considere...

Saludos... desde el abismo...
.

domingo, 6 de febrero de 2011

Dice aquí...

Océano mar; Alessandro Baricco; Ed. Anagrama; Traducción, Xavier González Rovira y Carlos Gumpert

Personalmente (siempre), lo considero hermosísimo. Una prosa poética llena de magia, de profunda reflexión contemplativa, de dulce fantasía y amarga verdad. Ojala puedan leerlo...

Dice aquí...

"La playa. Y el mar.
Podría ser la perfección -imagen para ojos divinos-, un mundo que acaece y basta, el mudo existir de agua y tierra, obra acabada y exacta, verdad -verdad-, pero una vez más es la redentora semilla del hombre la que atasca el mecanismo de ese paraíso, una bagatela la que basta por sí sola para suspender todo el enorme despliegue de inexorable verdad, una nadería, pero clavada en la arena, imperceptible desgarrón en la superficie de ese santo icono, minúscula excepción depositada sobre la perfección de la playa infinita. Viéndolo de lejos, no sería más que un punto negro: en la nada, la nada de un hombre y de un caballete."

De las religiones que conozco; o mejor dicho, de lo que conozco de las religiones que conozco, el ser humano es la obra cumbre de Dios o, al menos, de lo mejor de sus obras: Imagen y semejanza, la parte superior de una escalera al paraíso, el punto exacto de una cocción divina...
Sin embargo, "lo simple es lo más perfecto". La dinámica del universo, la inercia de las cosas inertes, el equilibrio espontaneo, la perfección de una playa solitaria. Arena, viento, el mar... la perfección...
Pero al irnos acercando (incluso el sólo hecho de acercarnos) van apareciendo otros "detalles": un ave que surca el cielo, un pez que salta del agua, un cangrejo por sobre la arena, el zumbar de un insecto, acaso un mangle, una palmera o un liquen pegado a la roca... aparece la vida... y con ella la muerte... la incertidumbre... la competencia, siempre la competencia... la vida es complicada... la vida es imperfección...
Por supuesto que hay quienes no ven esto como una imperfección, sino al contrario... la complicación que es la vida es para ellos su atractivo, su ventaja. La incertidumbre una oportunidad, la muerte un motor, la lucha constante que es la vida, el divino don...

Supongo que al final, la vida, como todo lo que existe, sólo es, simple y llanamente sólo es; como lo es la arena, como lo es el viento y como lo es el mar... y la perfección es sólo un invento nuestro, una sospecha, un anhelo... una complicación (una más) ínfima de la vida que se pierde (como la vida misma) dentro del gran equilibrio del universo... una burbuja o una chispa imperceptible dentro de la gran dinámica del universo... si fuésemos capaces de alejarnos lo suficiente ("imagen para ojos divinos")... acaso podríamos ver la perfección...

Dice aquí...

"... basta con el atisbo de un hombre para herir el reposo de lo que estaba por convertirse en verdad y, por el contrario, vuelve a ser inmediatamente espera y pregunta, por el simple e infinito poder de ese hombre que es tragaluz y claraboya, puerta pequeña por la que regresan ríos de historias y el gigantesco repertorio de lo que podría ser, desgarrón infinito, herida maravillosa, sendero de millares de pasos donde nada podrá ser verdadero, pero todo será...

Parece una paradoja...
o quizás es sólo cuestión de perspectiva...

Saludos... desde el abismo...
.